martes, 2 de diciembre de 2014

Me rebelo desde el interior de mi cúpula

Últimamente le doy mucho a todo el tema filosófico. Le busco la razón de ser hasta a las naranjas... ¿y eso qué tiene que ver con lo que vas a decir...? En fin... Como siempre y con todos vosotros, yo y mis paranoias mentales, un fuerte aplauso, por favor:

Soy yo la que siempre habla de cambios. Supongo que será debido a que no me gustan demasiado... O a que estoy demasiado acostumbrada a demasiadas cosas. Hablo de cambios de lugar, de cambios respecto a los amigos, de cambios respecto a lo que quieres dar a entender que eres... Todo y todos cambian... menos yo. Tampoco digo que de la noche a la mañana quiera transformarme en alguien que no soy... Lo que quiero decir es que cambiando la gente va progresando, van obteniendo logros y nuevas experiencias que llevarse ahí arriba, pero yo sigo estando quieta donde siempre, en esta estúpida cúpula invisible de cristal donde siempre pasa lo mismo con la misma gente, y donde hagas lo que hagas, los pasos que des siempre serán nulos. Soy una simple observadora que ve como todos se mueven en una trayectoria ascendente perfecta y que solo es capaz de ver antes sus ojos la vida pasar.
Me da miedo dar esos cuatro o cinco pasitos que me podrían ayudar a atravesar la cúpula... por cosas tan irrelevantes como el que dirán, el cómo me verán, el "y si sale mal...". El maldito y horrible "y si sale mal". ¿Cuántas veces me habrá frenado eso? Muchas ya... ¿Suficientes para mí? Quién sabe... Pero creo que ya va siendo hora de dejar de ver actuar a los demás y de empezar a hacer algo yo. Igual al principio los golpes que doy no hacen que la cúpula se rompa... Pero con suerte conseguiré agrietarla algo... lo suficiente como para ver a través de las grietas lo nuevo, lo que nunca antes he probado a hacer... Lo suficiente como para descubrir lo que realmente quiero cambiar... y descubrir cómo quiero ser. Porque... Gustarme... lo que es gustarme a mí misma... Pues bueno, digamos que no me disgusta cómo soy. Pero sé que hay muchas cosas en mí que me impiden hacer plenamente lo que deseo, que me obligan a callar cuando realmente quiero gritar.

En fin, esta fue una entrada cortita pero sincera que ya tenía guardada como borrador desde hace días. ¿Qué tal os van los exámenes? ¿Los habéis terminado ya? Yo hasta el 16 no puedo dejar de hincar codos... 
Comentad, dad vuestras opiniones y mucha suerte a todos :3

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

domingo, 9 de noviembre de 2014

Algunas cosas random para el domingo

Hablemos de esos días en los que te miras al espejo y no sabes en qué te has convertido. Sí, uno de esos días en los que después de todas las cosas y altibajos por los que has pasado, te das cuenta de que no reaccionaste ante ellos de la manera que te hubiese gustado reaccionar. Ya sea por las hormonas o ese martilleo de rebeldía que retumba en tus oídos como una campana desafiante, no actúas como antes. Y es que llega un momento en el que te vuelves una maldita esclava de tus propios sentimientos. Todo ese sentido común al que te aferrabas se fue con sus maletitas hace tiempo. Y bueno, solo te queda dejarte llevar por impulsos, emociones, sentimientos... que te pueden llevar a ser un ser de pesadilla con los ojos vueltos y espuma en la boca... o un flan que tiembla con todo. La hipócrita marioneta se mira al espejo y mientras ladea su cabeza con dulzura se pregunta a sí misma "¿cuándo decidí que actuaría como una esclava de mis emociones? ¿cuándo apresé a mis pensamientos más lógicos y sensatos? ¿en qué momento decidí convertirme en la protagonista de este cuento tan salvaje que pone sus cimientos sobre este triste corazón de madera?" A esta esclava hasta el agua le sabe a sangre y lágrimas... 
Pidiendo comprensión es ella misma la que no se comprende. Pidiendo compasión es ella misma la que mordió el filo de la crueldad.
Busca su antiguo yo bajo las teclas de un teclado roto y desafinado. Olvidó la melodía de la esperanza. Ahora se dedica a rayar las teclas con una lija.

Espero que de una forma u otra me entendáis...

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

sábado, 1 de noviembre de 2014

El porqué de algo importante

Muchos piensan que escribo porque me gusta escribir, otros piensan que lo hago por amor al arte, o simplemente para ensayar lo que algún día puedan ser unas palabras muy conocidas. Sin embargo, la mayoría de las veces escribo por necesidad, por una necesidad propia e íntima que solo soy capaz de saciar a través de lápiz y papel, o en este caso, a través de las teclas de un ordenador.
Como ya sabéis, mi cabeza es como una caja gigante llena de pensamientos que vienen y van con velocidad, llena de pájaros desbocados  e ideas extrañas y elocuentes. Y bueno, la mejor manera y la más eficaz que tengo de liberar y soltar unos cuantos de esos pensamientos, es haciendo esto que estoy haciendo. Escribir, ais... Ver plasmado en un fondo blanco todo lo que ha ido dando vueltas por mi cabeza... Ver como surgen todas las palabras que tan elegantemente trazaban lazos unas entre otras dentro de este berenjenal de sinrazones. Y es que... cuanto más fuertes son los sentimientos que me invaden, más ganas tengo de escribir.
Puede que acabe escribiendo cosas sin sentido, paranoias, o reflejos de mis sentimientos, pero, joder... No sé qué haría si no pudiese escribir. Supongo que me sentiría como un ser inútil... Sería como un saco de arena a punto de explotar... y escribir pasaría a ser la acción que poco a poco iría liberando arena del saco, para hacerlo más ligero hasta que se volviese a llenar de nuevo.

Espero no haberos aburrido con esta entrada, que me ha quedado algo extraña. Dejad vuestras opiniones o lo que queráis decirme en los comentarios, y bueno, espero que hayáis pasado un feliz Halloween.

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

domingo, 12 de octubre de 2014

Huyendo del pasado

Y te preguntas por qué, una y otra vez. Pero es que siempre te lo has preguntado. ¿Por qué tuvo que ser así? ¿Por qué no pudo ser de otra forma? Y en realidad te importa una mierda el por qué, lo que quieres es que todo cambie.
Tardó en cambiar, pero la cosa cambió. No estás segura de si tú también cambiaste o no, pero sabes que ya nada es lo mismo. Sin embargo esos recuerdos que te estuvieron atormentando desde hace años, vuelven con los brazos abiertos intentando envolverte. Tú corres, corres intentando evitar a toda costa esa sensación de melancolía que te aprisionó durante tanto tiempo. Pero los brazos del pasado son muy largos y tu resistencia a ellos es demasiado pequeña. Así que ahí te tienen de nuevo, llenándote de esos días ya pasados mientras las cicatrices de tu corazón van temblando poco a poco hasta que acaban por volver a abrirse. Todo ello te duele, sí, pero entonces recuerdas que tú ya no eres esclava de ese pasado. Ahora tienes un nuevo presente, limpio de esa gente, de esos sentimientos... Y ese presente es como una mano amiga para ti. Le das la mano y dejas que tire de ti para alejarte de ese pasado oscuro.

Ya a salvo de los brazos del pasado, te refugias en un rincón cálido donde no estás sola y sonríes. Ya que todo había cambiado, puedes permitirte el capricho de sonreír de vez en cuando. Aunque claro, te paras a pensar en lo ocurrido... y las dudas vienen a ti, como siempre. ¿Cuánto tardará tu presente en tornarse gris y asfixiante? ¿Cuánto tardarás en escapar de él? ¿Cuándo pasará tu presente a ser como ese pasado oscuro del que escapas ahora? Todos hablan del Carpe Diem... Pero tú ya no entiendes de tópicos optimistas. ¿Merece la pena sentarse a disfrutar de lo que has conseguido si sabes que después tendrás que volver a huir de ello? 

Rika influyó en mí...

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

martes, 7 de octubre de 2014

Mi extraña afición por el gore

¡Weheey!

Hoy voy a hablaros de uno de los gustos más extraños que poseo: mi afición por el gore. Puede que a muchos de vosotros os guste este género en el anime, o que lo veáis como una aberración. Pero la verdad es que la mayoría de animes que he visto se clasifican como animes gore. Este género me gusta, me encanta, y siempre me atrajo. ¿Por qué? Solo tenéis que leer un poco sobre el tema. Hay mucha gente que clasifica a los amantes del gore como enfermos mentales, afirmando que ese tipo de animación es demasiado violenta y traumatizante para nuestros ojillos de criaturitas castas y puras. Sí, sé que hay amantes del gore de todas las edades, pero como siempre, me pongo en la piel de mi gente, la piel de los adolescentes. Así que, como iba diciendo, una de las razones por las que el gore me atrajo, fueron todas esas advertencias y críticas de "no lo veas o te traumatizará", "te destrozará la mente", "no serás capaz de soportar tanta sangre"... Pero claro, que te atraiga es una cosa, y que te llegue a gustar de verdad, es otra. Y después de ver Elfen Lied, pude asegurar que el gore me gustaba de verdad. 


No sé si sonaré muy loca o paranoica, pero en los tiempos en los que comencé a ver gore las cosas no me iban demasiado bien, y ver a Lucy descuartizar a gente y partir cuerpos, me relajaba. Sep... sí que he sonado paranoica... Pero esa es la verdad. Tenía mucha tensión acumulada, mucha ira contenida hacia gente inútil, muchas ansias de venganza... y al ver toda esa sangre y todas esas muertes violentas, imaginaba que era yo misma la que descargaba mi ira sobre las víctimas de Lucy. No sentía ni siento asco ni miedo por esos cuerpos de anime descuartizados y hechos pedazos. De hecho, las escenas violentas del gore me relajan, síp. 
Me he preguntado muchas veces si pensar de esa forma al ver esas escenas es algo normal, y la verdad es que a veces lo dudo. Y he de confesar que también dudo de si ver gore influye en mí mentalmente. Pero si ha influido, supongo que lo habrá hecho de forma positiva, porque la ira y esas ganas de venganza desaparecieron con el tiempo. Así que hoy en día, sigo viendo gore, como una afición más de todas las que tengo.
Y bueeeeno, ya sabéis el motivo de mi afición por el gore. Espero que no me veáis como una loca psicópata, o sino... solo un poco, ais, y me gustaría que todos los amantes del gore comentaseis debajo de esta entradita escribiendo por qué os gusta ver sangre y cuerpos en una animación violenta. 

¡Nyadiós!

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

martes, 30 de septiembre de 2014

Agrupaciones, conjuntos, grupitos, clanes, ¿clases sociales?, ¿grupos sociales?, bah...

¡Muy buenas a todos!

No sé si estabais esperando a que publicase algo sobre la vuelta al cole/insti/trabajo/suicidio, o si seguís esperando a que lo publique... Si es así, la lleváis clara ¿y cómo es que tienes seguidores?
Nop, no voy a publicar nada así, principalmente porque me entraría una depresión de un par de narices, ay. Hoy mi Cajita de Ensueño to random os va a hablar de un tema bastante actual, un tema que para muchos es muy simple, pero... Bueno, aquí estoy yo para complicar las cosas.

Últimamente a la gente le ha dado por ponerle etiquetas a todas las personas que se pasan por su lado. ¿Qué? Sí, lo sé. Eso siempre ha pasado. Pero es que ahora no son solo las típicas etiquetas de "feo", "guapo", "putilla", "empollón", "pija" y "gilipuertas". Ahora la gente además de darte la personalidad que ellos creen que tienes en sus etiquetas, te dan el grupo al que perteneces y todo. Esta sociedad es taaaan maja, joder :)) Deja las ironías, que para eso estoy yo, tss. En fin, así es como nacieron las putas del grupo de las chonis, los empollones del grupo de los frikis, los intelectuales de su clan de nerds, los posers de su hermoso grupo de hipsters, las fangirls, los fanboys, geeks, y la madre que los parió a todos. 
Los que os vengo a decir es que la gente que nos rodea, que suele tener una inteligencia inimaginable, nos juzga y nos pone unas etiquetas u otras según nuestra apariencia, carácter, o hobbies. Por si no me habéis entendido, vosotros probad a meter las narices dentro de un libro en presencia de algún subnormal con aires de grandeza, y os aseguro que en menos de 5 minutos su cerebro habrá procesado la información necesaria para que cuando te mire se abra una pestañita debajo de ti en la que ponga con letras claras y grandes "EMPOLLÓN/A". Y esto no solo ocurre con las bellísimas personas a las que les mola leer. Tú cómprate unas gafas de montura gruesa, las típicas gafas de ahora, joder. En cuanto te las pongas tendrás que mentalizarte de que tú, querido amigo, ya no eres Pedro, ni Juan, ni Ambrosia, ni Mercedes. Cuando te las pongas serás un puto hipster con 9 iPhones que tiene una fábrica de hacer café para el Starbucks bajo su cama. Uff, y ya si te haces un moño en lo alto de la cabeza, te coronan como choni 1ª de los leopardos. 
La sociedad está agilipollada, joder. Hoy en día la pose que tengas en la foto del Instagram, o la marca de tus gafas, deciden quién eres y cómo piensas. No digo que asociar unas gafas de montura gruesa con un hipster sea una locura, pero jolines, que dejen de judgarnos por detalles tan idiotas como esos. Y dejo bien clarito, gente, que leer libros no convierte a nadie en marginados sociales ni en frikis. Los que somos frikis, somos frikis porque nos han parido así. Pero no te vas a convertir en un puto marginado por leer algo, digan lo que digan, y piensen lo que piensen. Dejad de juzgar por detalles minuciosos y empezad a conocer cómo son las personas, porque muchas veces guardan sorpresas que lo más probable es que no os hayáis imaginado. Y que se quemen las etiquetas sociales, que cada uno es como es, y pertenece a dónde él mismo quiere.

Dicho esto me piro ya, pero antes doy las gracias a toda la gente especial que se para de vez en cuando a leer mis paranoias o lo que sea que haya escrito. Os invito a dejar vuestros comentarios con vuestras opiniones  en esta maravillosa entradita, y nada más que decir. ¡Nos leemos pronto!


Carol ✰❤(^ω^)❤✰

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Decepciones

Muy buenas de nuevo.
He estado pensando y... Bueno... Creo que no es necesario que todas las entradas tengan que ser tan largas como las que he escrito hasta ahora. Lo que quiero decir es que probablemente de ahora en adelante suba entradas más a menudo, pero más cortas. Hay veces en que un par de palabras son capaces de decir muchas cosas, ¿no? Pero bueno, siendo yo, estoy segura de que siempre me explayaré un poco.

Gracias a Dios, hoy no estoy taaaan depresiva como cuando escribí la anterior entrada. En fin, mi Cajita de Ensueño se hace la fuerte, y no está dispuesta a hundirse. Sin embargo, hay un tema no muy optimista rondando por mi mente... Señoras y señores: ¡hoy hablaremos de las decepciones y las desilusiones!

Sí, jolines, a todos nos han decepcionado o desilusionado al menos 4 millones de veces en la vida. O al menos a mí... El caso es que todo empieza siempre igual: te ilusionas sobre un tema, tienes unas expectativas grandiosas sobre una persona, estás emocionadísima porque algo especial va a ocurrir... Y te pegan el chanclazo en la cara. Sí, yo creo que cuando te decepcionan, lo que sientes es muy similar al dolor de un chanclazo en todo el geto. Y sinceramente, a mí me han pegado un chanclazo bastante grande... En fin... En mi opinión, las decepciones que más duelen son las que se deben a las personas. 
Vas con tu carita feliz, confiando en cierta personita, ilusionándote sobre lo que podríais hacer. Con el tiempo le coges cariño, y hablar con esa persona ya forma parte de tu rutina. Al final no hay ni un día en el que no sepas nada de esa persona. Y PLAAAS. Chanclazo, y de los que duelen. Esa personita va desapareciendo y alejándose poco a poco de tu vida por una razón u otra... Y tú te quedas sin esa persona, pero sí que te quedas con el gran vacío que te ha dejado en el corazón, que no es poco.
 Qué bonitas son las decepciones... Y no penséis que estoy hablando de cursiladas amorosas... Esto ocurre con amigos, amigas, familiares... bah. ¿Qué os voy a contar que vosotros ya no sepáis? En fin, en mi caso siempre es lo mismo. Me cuesta algo confiar en la gente, pero cuando confío en alguien durante algo de tiempo, le acabo cogiendo cariño. Y bueno... Muchas veces me encariño con las personas equivocadas, que acaban dejándome ese vació del que hablé en mi interior. 
A veces pienso que eso me afecta tanto porque soy algo inmadura, o simplemente porque tengo demasiado grande la vena sentimental... Pero los chanclazos me duelen bastante... De hecho, con el tiempo he estado dándole vueltas a todo esto y he llegado a la conclusión de que la única forma de que las decepciones no me duelan tanto, es no haciéndome ilusiones tan fácilmente con todo. Un escudo antidecepciones... Algo que me avise de que las ilusiones se pisotean en este mundo. Pero no tengo remedio, en fin... 

Os animo a dejar vuestros comentarios y opiniones bajo la entrada, y si estás leyendo este blog y no lo sigues, te invito a seguirlo también.

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

martes, 29 de julio de 2014

Estás acabada...

Ni "hola muy buenas", ni presentaciones, ni nada. Si os soy sincera, mi cajita de ensueño se está haciendo trizas últimamente. Sí... ya no queda lugar para el optimismo en ella... Solo hay vacío. Y como no, el vacío es causado por la triste soledad...

Eh aquí una triste soñadora de palabras melancólicas. Siempre he intentado ser optimista, pero hay veces en la vida en las que una ya no puede seguir siéndolo. Intentas seguir adelante, quieres salir de ese oscuro pozo sin fondo de desesperación que te va engullendo poco a poco... Pero no puedes, claro que no. Estás tan acabada que te da igual sumirte en el la desesperación, te da igual todo. Y cuando te das cuenta, ya estás dentro de ese pozo, encogida en un rincón y buscando refugio en el dolor y la oscuridad. Bah, qué depresivo, ¿no? Pero la realidad es así. El mundo me hace ser así. La soledad me ha hecho ser así.
Antes igual habría sido una patética ignorante llena de inocencia, que se apiadaría de todos y de todo. Pero ahora no. Ya no. Es tarde. Cuando el mundo te hace daño, cuando te hiere en lo más hondo, cuando te deja sola con la única compañía que supone la soledad, entonces empiezas a cambiar. No te das cuenta, no te percatas de ello, pero cambias. Ya no ves el mundo con esos ojitos despreocupados e inocentes. Lo ves todo bajo un manto invisible de odio y desengaño. Ya no te comportas igual con las personas, porque cuando a una persona le hacen daño continuamente, esa persona acaba por hacer daño a la gente también. La vida es así... Y es algo triste. Pero... ¿quién estuvo allí todos esos días en los que me moría por dentro poco a poco y me sumía en la tristeza? ¿Quién se ocupó de curar las heridas que me dejó la crueldad humana? ¿Quién se percató de mis débiles lágrimas? Nadie. Nada. Y duele, pero es la verdad.
El dolor endurece corazones y mata esperanzas. Y claro, una idiota como yo llena de esperanza muere después de pasar por lo que ha pasado. Sí, soy una muerta errante, ni la sombra de lo que era, me doy pena.
Mi cajita de ensueño está vacía y sucia. Aunque puede que algún día alguien vuelva a abrirla y rescate del polvo los pocos sueños que me quedan y a los que me aferro constantemente. Pero por ahora mi cajita de ensueño... Bueno... Está tan acabada como yo.

Carol.

lunes, 23 de junio de 2014

LIBERTAD, VERANO, DORMIR, PARACHUTING :]

¡Hooooola pequeñas alimañas absortas en las pantallas de vuestros teléfonos, ordenadores, tablets, lavadoras o lo que mierda estéis usando!

¿Sabéis que día es hoy? :D (...) En mi mente... en mi mente aún sigue habiendo alguien que dice "¡NOOOO, ¿QUÉ DÍA ES?!". 

Qué narices, hoy es 23, 23 de junio señoras y señores. HOY SALIMOS DE LA CÁRCEL. Ais... hoy es cuando todos esos días en los que nos tiramos quejándonos de lo cabrones que son los profesores se quedan atrás. Así que ¡SÍÍÍ! SOMOOOOOOS LIBREEEEEEEEEEEEES :D y tú cada vez más gilipollas.
Hmmm... No sé bien de qué hablar hoy la verdad... Porque creo que ya está todo dicho... Pero bueno, ¿por qué no entreteneros con mis usuales paranoias?


¿Habéis pensado en lo que vais a hacer este precioso y extenso verano? En ochenta y pocos días se pueden hacer muchas cosas (aparte de dormir)... Podéis... Dominar el mundo... matar a Justin Bieber... PUTO PENDEJO MARICÓN, FUERA BELIEBERS DE MI BLOG, FUERA COÑOOOO. Y poco más... Pero... A mí, por lo menos, a mí, siempre me pasa que tengo en mente una lista kilométrica de cosas que haré en el verano, y al final no hago ni la mitad de la mitad de la mitad... De hecho, siempre hay una que escribo justo la primera, y como no, nunca la consigo realizar: -tirarme en paracaídas-. Sí... Debe de molar, ¿no? Una ahí arriba debe de sentirse Dios viéndolo todo desde esa perspectiva. Luego está la otra opción, en la que en vez de contemplarlo todo con ojos de tamagotchi, coges una metralleta y empiezas a hacer masacre. ¿Pero realmente me daría tiempo a hacer todas esas cosas mientras estoy cayendo al puto suelo con la sensación de que la voy a palmar? Tengo la sensación de que simplemente sería capaz de gritar como una posesa mientras busco esa cosa extraña que abre el paracaídas. Así que bueeeno... Espero que este verano, un helicóptero me rapte de la nada y me lleve a hacer parachuting... Que lo veo poco probable... Tía, hoy lo has petado, ¿pero qué coño te has fumado? O_O.

Y bueno, como siempre ha sido y por los siglos de los siglos seguirá siendo así, os animo a dejar vuestros comentarios con vuestras opiniones, paranoias, rayadas de cabeza o lo que queráis debajo de esta entradita :] 

¡Disfrutad de este veranito 2014 y no hagáis muchas locuras!

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

viernes, 20 de junio de 2014

Soy yo

¡¡¡¡HOLA GENTE!!!!
Hoy estoy infinitamente contenta, porque POR FIN, JODER, POR FIN han acabado las clases. Ais... ya llegan las vacas... y la época de dormir hasta el medio día. A la mierda los exámenes, los profesores, los bics, los libros de texto, las definiciones sin sentido que no sirven para absolutamente nada... Buah... parece mentira. 
En fin, vamos a lo que vamos. Hoy voy a describirme, a quitarme la máscara ante vosotros, pero mi cajita de ensueño está muy zumbada, como siempre, así que la descripción va a ser un poco extraña. Pero bueno, qué se le va a hacer... es que eres especial, tú complícalo todo, di que sí. Ejem...

Soy un puñado de palabras cómicas que intentan encontrar su propio sentido. Soy eso que aflora de vez en cuando en los corazones de la gente, un sentimiento no deseado que cualquiera querría reprimir. Soy puro odio camuflado en ignorancia. Soy esa patética soñadora sin sueños de la que nadie habla ya. Soy el pasado feliz aplastado por el presente inevitable. Soy esas ganas de hacerte reír a través de mis burlescas mentiras. Soy esa canción que se quedó por la mitad y a la que nadie escuchó completamente. Soy la música de ese tango tan melancólico que te hace daño al recordar tiempos pasados. Soy ese sonido corto pero audible al que pocos hacen caso, y del que pocos se pueden olvidar. Soy ese bote de perfume aparentemente vacío, pero que alberga una agradable fragancia en su interior para quien lo destapa. Soy esa sonrisa irónica bañada de lágrimas agridulces. Soy esas ganas de respirar que afloran constantemente pero que nunca se cumplen. Soy un fino hilo de viento fresco que va y viene observándolo todo pero sin pertenecer a nada. Soy esa sensación de arrepentimiento que se encadena al alma sin soltarla. Soy la culpable culpabilidad. Soy esa risa falsa que pasa desapercibida entre tanta “sinceridad”. Soy esa sonrisa tímida que no sabe cómo salir al paso. Soy la dulce ironía. Soy ese pensamiento perdido que se sigue manteniendo vivo después de cada guerra. Soy esas mejillas sonrojadas a las que han pillado observando cautelosamente. Soy esa fuerza de segunda mano y pasajera. Soy ese miedo que provoca la soledad. Soy esa mirada cobarde que no dura nada. Soy la inspiración que inspira a todos menos a sí misma. Soy ese suspiro constante que te lo cuenta todo. Soy la confianza difícil de comprar. Soy tu peor sueño y tu mejor pesadilla. Soy yo, siempre yo.

sábado, 7 de junio de 2014

El verano se huele ya

¡Hola ciudadanos de esta mierda llamada mundo!
Qué bieeeeen empezamos hoy, ¿ehhh? :D ¡Optimismo desde el principio, claro que sí! Ejem...

El tema de hoy va a ser un poco random ¿pero tú escribes algo serio alguna vez? porque la verdad, mi cajita de ensueño está llena de ese calorcito veraniego que todos esperamos con tanta ansia.

Solo tienes que levantar la vista al calendario: -7 de junio-. Ese 7 de junio anuncia muchas cosas, muchas. Es justamente en ese siete de junio, cuando tú mism@ estabas el año pasado subiéndote por las paredes esperando a que llegaran las vacas. Y ahora mírate, y mírame, estamos en las mismas. Siete de junio... Un mes legendario. El peor mes y el mejor mes. Es en este glorioso y fatal mes, cuando las vacaciones están a punto de empezar, pero también cuando todos los profesores se agrupan y empiezan a crear nuestras peores pesadillas, algo que nos quita el sueño y a muchos la felicidad. 

Sí, amigos, hablo de los exámenes finales. Esos papeles llegados directamente del infierno, cuyo fin es reventarnos la cabeza y que nos den colapsos cerebrales. 
Esos papeles que nos empeñamos en rellenar dejándonos lágrimas, sudor, y la tinta de todos nuestros bics. Esos... pu*** objetos endemoniados que suponen nuestro único impedimento para disfrutar plenamente de junio. ¡Arg...! No sé si soy yo, pero a mí me parecen los exámenes más difíciles de todo el curso... 
Pero es que los profesores no nos comprenden, ¡NO! ES COMO SI ESTUVIERAN CIEGOS, JODER. 




No se dan cuenta de que el verano se huele. Es una maldita droga que penetra en nuestras mentes recordándonos lo buenos que son esos días de julio y agosto en los que te levantas tarde, lo bonito que sería pasar de los libros e ir a la playa, lo bien que se está en la calle sin estudiar... Pero nosotros tenemos que apartar la cara del verano, y empollar como bestias nuestros libros de texto...
Bueeeeno... Al fin y al cabo solo quedan dos semanas. Dos semanas de sufrimiento, pero dos semanas. Os deseo mucha suerte a todos para que no caigáis en la tentación que supone la cercanía del verano.
NYAAADIÓSSS!! :3

lunes, 19 de mayo de 2014

¿Vas a dejar de ser quien eres?

¡Hola gente que aun me lee por alguna extraña y curiosa razón que me gustaría saber pero que me supongo que no sabré nunca!

Ya sabéis que yo voy un poco por libre con esto del blog, escribiendo de cuando en cuando, en algunos ratos libres... vergüenza tendría que darte. Y bueeeno, ahí está esa voz imaginativa de mi subconsciente representada con tachones... Cómo la echaba de menos... ¿Te das cuenta de que esto solo lo lees tú? Ais, es taaan irónica... Deja las paranoias y escribe ya, por Dios... En fin, para los que sigáis leyendo estas líneas mías... Que sepáis que os lo agradezco mucho, y siento haber tardado tanto en volver a escribir.

Hoy voy a hablar de un revoltijo de cosas... De pensamientos... De ideas... De lo que queráis llamarle. Mi cajita de ensueño está llena de pájaros últimamente, así que no puedo pensar con claridad en un tema exacto para escribir...

"Adolescente: ser agilipollado incapaz de tomar decisiones coherentes que le ve a cada tema de la vida 30000 mensajes subliminales y que solo es capaz de pensar la mayor parte del día en órganos genitales del sexo opuesto. Se caracteriza por tener pavo." Así creo que nos ve la gente que ha pasado ya esta etapa de la vida. Sí. Triste. Me ven como una máquina de fabricar hormonas con la mente muy sucia. Pero... ¿qué queréis que os diga? Creo que yo siempre seré la ovejita negra de la especie humana, esa que va al contrario del mundo. Pues eso, que me revelo y os digo que yo no soy como la adolescente que he descrito anteriormente... Ay... ¿Tan difícil es de comprender? Pues bueno, a veces parece que sí.  

Es como si a la gente no le entrase en la chota que yo NO TENGO SUS MISMOS GUSTOS, SOY DIFERENTE, y cuando digo gente, me refiero a adolescentes, chicas como tú y como yo, ¿sabes? Sí, esta vez no me pongo en la piel de los tíos, otro día tocará. Claro que lo sabes. Es que... no le encuentro la gracia a muchas de las cosas por las que ellos se desviven cada día. Suspiran por ese chaval nuevo con ojos de telenovela. Se matan por conseguir el número de aquel flipadillo que se echa cada mañana 200 kg de gomina... en un intento un poco desesperado de mantener los pelos "a raya". Y hablemos de esa raya kilométrica de delineador que se echan las tías para parecer más... femeninas que cojones, ¡parecen indios! Yo no haaago esas cosas, por Dios... Soy una friki irremediable, lo admito. Veo anime, me molan los pokémon, colecciono littlest pet shop, amo a esas criaturitas :3 leo libros por un tubo... y me encanta. Sí, me encaaaaaanta ser una friki. Pero la gente muchas veces utiliza eso en mi contra y... puff... JODE. MUCHO. MUCHÍSIMO. En fin... Es mi forma de ser, ¿vale? Soy consciente de que un 0'0000000000000001% de la población es como yo, pero... ¿y qué? Soy feliz siendo como soy. Soy feliz haciendo lo que hago. 
No me preocupo por cómo me verá el chulo' mierda de al lado, y no me estoy pintando los morros cada 10 minutos. No me gustan esas series de mierda en las que unos españolillos se creen guays haciendo chistes verdes. A mí me va el anime (preferiblemente el gore). No colecciono zapatillas de marca ni camisetas de Paul Frank, yo voto por los littlest pet shop. Ir de botellón y barrer el suelo de la borrachera no es algo que me atraiga, prefiero pasar un buen rato con mis amigos, o leerme un libro. Y punto, gente, RESPETO, ¿VALE? Seré una friki, pero una friki tiene sentimientos. A una friki le pueden doler más vuestras palabras que a vuestros corazones recubiertos de pieles de MANGO. Puedo pareceros rara, y eso lo comprendo, pero si os parezco antipática es solo porque vosotros habéis conseguido que actúe así con vuestras majestades. Y bueno, no hay ni que decirlo, pero yo nunca, nuuuuuuuunca jamás cambiaré. Friki-otaku forever!! (~º-º)~

Sé de sobra que esas personitas aficionadas a dar por culo no leerán esto, pero... pufff... me desahogo bastante escribiendo aquí esto... 
Me voy despidiendo ya, y como siempre, os animo a dejar comentarios con vuestras opiniones, paranoias, o diciendo si os ha gustado o no esta entrada tan rara ^-^
¡HASTA OTRAA! n.n/