domingo, 9 de noviembre de 2014

Algunas cosas random para el domingo

Hablemos de esos días en los que te miras al espejo y no sabes en qué te has convertido. Sí, uno de esos días en los que después de todas las cosas y altibajos por los que has pasado, te das cuenta de que no reaccionaste ante ellos de la manera que te hubiese gustado reaccionar. Ya sea por las hormonas o ese martilleo de rebeldía que retumba en tus oídos como una campana desafiante, no actúas como antes. Y es que llega un momento en el que te vuelves una maldita esclava de tus propios sentimientos. Todo ese sentido común al que te aferrabas se fue con sus maletitas hace tiempo. Y bueno, solo te queda dejarte llevar por impulsos, emociones, sentimientos... que te pueden llevar a ser un ser de pesadilla con los ojos vueltos y espuma en la boca... o un flan que tiembla con todo. La hipócrita marioneta se mira al espejo y mientras ladea su cabeza con dulzura se pregunta a sí misma "¿cuándo decidí que actuaría como una esclava de mis emociones? ¿cuándo apresé a mis pensamientos más lógicos y sensatos? ¿en qué momento decidí convertirme en la protagonista de este cuento tan salvaje que pone sus cimientos sobre este triste corazón de madera?" A esta esclava hasta el agua le sabe a sangre y lágrimas... 
Pidiendo comprensión es ella misma la que no se comprende. Pidiendo compasión es ella misma la que mordió el filo de la crueldad.
Busca su antiguo yo bajo las teclas de un teclado roto y desafinado. Olvidó la melodía de la esperanza. Ahora se dedica a rayar las teclas con una lija.

Espero que de una forma u otra me entendáis...

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

sábado, 1 de noviembre de 2014

El porqué de algo importante

Muchos piensan que escribo porque me gusta escribir, otros piensan que lo hago por amor al arte, o simplemente para ensayar lo que algún día puedan ser unas palabras muy conocidas. Sin embargo, la mayoría de las veces escribo por necesidad, por una necesidad propia e íntima que solo soy capaz de saciar a través de lápiz y papel, o en este caso, a través de las teclas de un ordenador.
Como ya sabéis, mi cabeza es como una caja gigante llena de pensamientos que vienen y van con velocidad, llena de pájaros desbocados  e ideas extrañas y elocuentes. Y bueno, la mejor manera y la más eficaz que tengo de liberar y soltar unos cuantos de esos pensamientos, es haciendo esto que estoy haciendo. Escribir, ais... Ver plasmado en un fondo blanco todo lo que ha ido dando vueltas por mi cabeza... Ver como surgen todas las palabras que tan elegantemente trazaban lazos unas entre otras dentro de este berenjenal de sinrazones. Y es que... cuanto más fuertes son los sentimientos que me invaden, más ganas tengo de escribir.
Puede que acabe escribiendo cosas sin sentido, paranoias, o reflejos de mis sentimientos, pero, joder... No sé qué haría si no pudiese escribir. Supongo que me sentiría como un ser inútil... Sería como un saco de arena a punto de explotar... y escribir pasaría a ser la acción que poco a poco iría liberando arena del saco, para hacerlo más ligero hasta que se volviese a llenar de nuevo.

Espero no haberos aburrido con esta entrada, que me ha quedado algo extraña. Dejad vuestras opiniones o lo que queráis decirme en los comentarios, y bueno, espero que hayáis pasado un feliz Halloween.

Carol ✰❤(^ω^)❤✰