domingo, 15 de febrero de 2015

Pongámonos sentimentales

Uno de mis defectos o virtudes es mi ambición. Una ambición por conseguir cosas que no sé con certeza si lograré tener. Pero con suerte, quizás, algún día...

Con el tiempo he empezado a volverme como uno de esos soldados victoriosos que vienen de la guerra. Ganan, llegan a casa y creen que lo han logrado todo, sin embargo... Mientras estuvieron luchando y combatiendo, sucedieron muchas cosas de las que no se percataron. Perdieron familiares, lugares, salud... Y no se dieron cuenta, pues estaban demasiado absortos en sus absurdas luchas. A mí me ha pasado lo mismo. He perdido a mucha gente y estoy bien... pero a medias. Después de toda esta montaña rusa de emociones y sucesos a la que le puedo llamar "mi vida", hay algo en mí que se ha quedado trastocado, defectuoso, quebrado. Todos los golpes que me he pegado me han hecho cambiar, como tantas veces he dicho. Y una de las consecuencias de todo ello, aparte de esa manía que tengo por ocultar mis sentimientos en momentos en los que creo parecer débil, son las profundas huellas y heridas que se me han quedado ahí dentro... en ese sitio tan especial del que me cuesta hablar... En mi corazón. 

Me da igual si esta vez sueno cursi... Me la 
suda completamente. Pero mi condición de persona ambiciosa y soñadora aspira a que un día... alguien llegue y vea en mí algo, algo más allá de esta muralla de seriedad y rechazo que tengo construida para cercar mi corazón. Deseo que alguien se dé cuenta de que esta soñadora posee más sentimientos de los que aparenta. Deseo que alguien... con manos temblorosas se acerque a mi corazón algún día, lo coja, lo acaricie y cierre sus heridas con amor y... que al final me lo devuelva... 
Porque estaría dispuesta a hacer uso de mis sentimientos, esos que he encerrado durante todo este tiempo. Es un deseo algo patético... Ya que nunca mostraré lo que realmente soy: una pequeña marioneta de porcelana muy fácil de romper. Pero aún así... Aunque aparente ser una fría y rígida estatua de mármol, hasta las personas más frías y fuertes tienen sentimientos cálidos y profundos.

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

domingo, 1 de febrero de 2015

Respira, observa, piensa, sonríe.

Hoy cerré los ojos y respiré aire nuevo, aire renovador. Hay algo en mí que por fin está cambiando, sí. No me están saliendo cuernos ni canas, es algo que simplemente no se puede ver. Mi percepción sobre las cosas se está viendo levemente distorsionada, y quizás sea eso lo que me lleva a querer llenar mi mente de nuevo material. Acostumbrada a tener las ideas fijadas en la frente con cadenas, estoy intentando romper muchas de ellas, para probar solo y exclusivamente aquello que me llame la atención. Me siento como una Blancanieves que sabe que en aquella manzana que le ofrecen hay algo malo, pero creo que eso será el principio de mis triunfos. Es increíble como después de todas las caídas por las que estoy pasando últimamente, pueda llegar a pensar en estas cosas, llamadas también pensamientos efímeros que cruzan mi mente a velocidad kilométrica... Pero que una vez escritas aquí, se ganan el nombre de cosas. Hay algo en mí que se está estirando y está desperezándose, y por una vez, voy a hacerle caso.
Voy a ser la prota de la famosa frase "La curiosidad mató al gato"... Porque quizás muriendo de esa manera... pueda lograr algo, algo que de verdad merezca la pena.

Carol ✰❤(^ω^)❤✰