domingo, 31 de mayo de 2015

Encuéntrame

Me tocas el hombro y te miro sin verte. Ahora no es el mañana lo que me preocupa, sino el ayer. Están desenterrando mi ayer. Están desvelando mi ayer. Otra vez. Y todo se repite como un círculo tóxico y suicida.
Me hablas de risas azucaradas y te observo sin escucharte. Poco a poco van cavando un hoyo en el gran pozo de mi alma, y sé qué buscan mis comienzos, mis amargos comienzos, las raíces de mis cadencias, pero los he escondido en tus abrazos.
Me miras a los ojos y divisas un vacío color café. Hay quienes comenzamos la guerra junto a la gente equivocada y en el bando equivocado. Hay quienes hemos sufrido los disparos de nuestros propios aliados. Ellos vienen a por las balas que nunca logré arrancar de mis entrañas.
Me tomas de la mano e intentas buscarle sentido a mis temblores sin querer volver a mirarme. Sabes que si me derriban tirándome las piedras del pasado, me duele el doble, y el dolor no siempre es efímero.
Musitas mi nombre para convencerte de que soy real. Diría que le tengo miedo a lo sucedido, pero sería mentira: tengo miedo de caer de boca en el mismo pozo y de la misma forma.
Me regalas sonrisas y recibes largos silencios. Ya no hay pilar fuerte y digno al que agarrarse en esta carcasa agujereada. Cuando mi carcasa se destruya solo quedarán quejidos, gemidos y el llanto de quien no supo abrir los ojos en el momento adecuado.
Me abandonas porque ya no me encuentras en esta prosa ruinosa, me buscarás en alguna guerra importante, no me hallas en los lamentos de un alma encadenada a su pasado.

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

domingo, 17 de mayo de 2015

Nos inspiramos (dolor)

Me inspiras de la misma manera que me inspira una canción melancólica. No te lo voy a explicar porque no podrías entenderlo, pero tus palabras hacen que algo en mi interior suene de una forma armoniosa y limpia, provocándome una sacudida en las entrañas. Hablo de palabras profundas, obviamente. Ya sé que no siempre se dejan las cosas a huevo y en bandeja, pero como en una de esas últimas canciones de Hurts, si quitas todo adorno innecesario y te centras en la impecable letra, puedes llegar a sacar todo el sentido de un sentimiento profundo en proceso de exposición. O más empático aún, puedes llegar a sentir el sentimiento expresado. 
Tus puñales son mis puñales cuando me los narras entre susurros apagados, tus cadenas se me llegan a marcar en el pecho cuando me cuentas cómo te ataban a personas inútiles, tu tristeza son mis suspiros y esa mano amiga que se posa sobre tu hombro, no como señal de compasión, sino como un signo de que sé lo que has sentido. Pero tus lágrimas nunca serán mis lágrimas, y lo sabes. No somos de bandos enemigos, pero aunque seamos de bandos paralelos, nuestras guerras son diferentes. 
Tú alzas la espada con unas cosas y yo con otras. Pero eso no significa que no sepa de guerras: hay muchas maneras de salir casi invicta de una guerra junto a una espada. Y quien dice invicta dice medio muerta. Por eso me inspiras. Me inspiras sentimientos que creí haber dejado junto a mi espada en alguna guerra. Me los devuelves, me los sonsacas. Y lo haces sin ni siquiera percatarte de ello. Lo más bonito del asunto y a la vez lo más triste, es que todo lo que me inspiras y transmites con esas palabras disfrazadas, me produce un bello sentimiento de dolor. Sí, hay cosas en mí que se han quedado oxidadas por dejar de usarlas, así que supongo que por eso ese sentimiento me duele más de la cuenta. Aun así me gusta sentir esa punzada de dolor y melancolía en mi putrefacto corazón de vez en cuando. Es algo tan... humano... tan usual en mi pasado lleno de batallas... Me conmueve. Me conmueves. Y pocos logran hacerlo. De hecho he llegado a pensar que yo también te produzco esa retorcida punzada de recuerdos ya pasados ahí dentro. Sabes que lo mío no son palabras, sino silencios largos, miradas que se tragan sus sombras y muchos gritos ahogados. Supongo que esas cosas también transmiten si se saben interpretar, al fin y al cabo.

Mis guerras, tus batallas; mis caídas, tus tropiezos; mis sombras, tus cicatrices; mi tristeza, tu despecho. Mi sangre, tus lágrimas...

Carol ✰❤(^ω^)❤✰

martes, 12 de mayo de 2015

Al evadirnos de la realidad.

Me zambullo de un salto en mis queridos pájaros y sonrío como una tonta. Sabes que me encanta imaginarme cosas imposibles, cosas que agrandarían esa montañita de gestos y personas que me hacen feliz. Que pena que sean imposibles... Pero que lo sean es la principal razón por la que quiero lograrlas o conseguirlas. Y no me jodáis con la realidad de la narices: ya sé que no se vive de ensoñaciones y demás mierdas, pero son un buen método para quedarte ebria de todo lo que no sea la realidad. Porque la realidad es mala. A veces sí, admítelo. Solo asiente y di que sí, ya está. Aquí no nos podemos engañar con ideas progresistas y proyectos de un futuro con muy poco futuro. El mundo se deteriora y las personas también, pero estas últimas desde dentro. Y eso crea una realidad falsa, que nos engaña, y que cuando aparta las cortinas nos enseña sus verdades más crueles y dolorosas. En fin, que no apartes la cortina, joder. No delante mía, por favor. Ya he visto demasiado... Y cuando digo demasiado es demasiado. Solo quiero refugiarme de ese demasiado en algún escenario olvidado y sin un público que me pueda juzgar. No, no quiero público, estoy harta de ojos asesinos. Ojos que se vuelven hacia tu dirección para ver algo y modelar ese algo, pero nunca desde la verdad. Me voy a comprar una butaca en la última fila, porque si os soy sincera, me es indiferente quién se suba al escenario. Soy más de observar a los espectadores como una espectadora, desde el fondo, escrutando a todas esas cabecitas retorcidas. Y mola, cuando lo haces vives en la realidad, pero la tienes bien agarrada de las riendas. No es como si tú pudieses cambiarla. Pero sabes de qué royo va, sabes cuáles serán sus próximos movimientos. 
Así que a pastar, que os voy a meter a todos en una cajita cuadrada y os voy a estar observando día y noche. Cada hora. Cada minuto. Cada segundo. No parpadees. No respires. ¿Por qué me has mirado? Qué gran error. Crearé una realidad sola y exclusiva sobre ti y para ti. Claramente no será algo real. Pero haré que parezca totalmente real. Y todos en tu estúpido cubo se creerán mi realidad como los imbéciles que son. Te percatarás entonces de que tu realidad se ha visto distorsionada por mi realidad, y tu realidad de ahora en adelante serán solo dolor y mentiras. Todo muy bien repartido y a partes iguales, para que te lo comas con galletitas. Y claro, tú empezaste a odiar todo lo relacionado con lo real desde el maravilloso momento en el que te dignaste a mirarme y me cargué tu vida a base de mentiras. Pero es que mi realidad, mi verdadera realidad, explotó en cristales milimétricos hace milenios, cuando alguien la distorsionó completamente. Corre la cortina, en esta Cajita de Ensueño aún hay sitio para alguien más. Tranquilo... Puedes refugiarte en mis pájaros, los comparto. Pero no olvides que aunque no quieras, alguien vendrá y te arrancará de este lugar irreal e imaginado. Y eso duele aún más que vivir en esa cosa, esa verdad incierta y trastornada... Nuestra realidad.


Carol ✰❤(^ω^)❤✰