lunes, 1 de febrero de 2016

Bestia

¿Cómo te atreves a sonreírme de esa forma tan grotesca? ¿Cómo te atreves a cuestionar mis dotes como tejedora de palabras? Si en algún lugar de esa ciudad de puertas y cerrojos que tengo ahí arriba un engranaje se soltase, yo misma utilizaría mis manos para estrangular esa lengua cruel e imprudente que se asoma amenazante por tu boca. El caso es perder los estribos, la cabeza, soltarse el pelo y dejar que todo penetre en los poros de la piel. Pero es peligroso. No siempre deseo volver a la cordura después de eso. No siempre me pongo la correa después de que me hayan sacado a pasear en un paraíso inmenso de sensaciones. Y hay algo en mi interior, una bestia, un ser de luz, que cuando es despertado, me posee y hace conmigo lo que quiere. La indiferencia solo son sus cadenas. Pero trata de romperlas. Trata de desarmar mis esquemas de educación y cordura. Y entonces me convertiré en la bestia, un ser arrastrado por sus sentimientos hasta los límites más oscuros. La bestia no te va a comer, al contrario de lo que piensas. Pero sí te entregará su corazón peludo para que hagas con él lo que desees. Porque eso es lo que le encanta a la bestia: sentir. Le encanta que su núcleo se tambalee de emoción, le encanta vivir y seguir a sus pasiones de vez en cuando. Le encanta extender los brazos y abrazar la libertad. Le encanta abrazar, simplemente abrazar, para retener durante unos segundos a lo que quiere y prestarle parte de sus sentimientos... Siempre que el abrazo sea recíproco. Porque mi bestia es muy débil. Si la hieres lo más mínimo, llorará y aullará como una condenada. Se hará una bola de pelo y se cubrirá la cabeza para que no la dañes más. Cuando eso sucede, es tan difícil volverla a sacar afuera... Pero vuélvela a llamar con intención de quererla, y correrá hacia ti como un chucho. Es estúpida a veces, sí, pero no olvidemos su sensibilidad. Pocas personas sienten como ella y se emocionan como ella.

Carol ✰❤(^ω^)❤✰