viernes, 12 de mayo de 2017

OFF

No me vendas café si sabes que hoy estoy viva a ratos, y porque así lo deseo. Veinticuatro horas de exaltaciones y ralladas mentales no son sanas para semejante bicho, así que, deja las cosas como están. Pero, ¿sabes una cosa? A veces esas horas son la causa de mis mejores producciones.

Sea como sea, ¿qué sentido tiene abandonar mis sueños si no llego a exprimir algo hasta gastarlo? Quizás haya días en los que lo onírico se me presente como la opción más acertada, pero una vez más, serían demasiados días y sería poco sano para semejante bicho.

Hoy estoy linealmente plana, insípida. Sigo en mi camino de hormigas replicadas de siempre, aburrida, desmoralizada. La música me salva un poco y me llama por mi nombre completo alzando un dedo acusador. Algunas no podemos echar mano de nuestra imaginación en días monocromos.

En días como este, como mucho, pillo alguna que otra sonrisa irónica, cansada. Solo nos queda el humor y en su expresión menos notoria. Que alguien nos saque de aquí antes de que nos descorchen la cabeza, por favor.

Como mucho, la letra de cierta canción logra hacerse paso entre papeles y papeles de innecesaria cultura generalIZADA. Ahí viene de nuevo, y debo hacerle caso.